Espacio Educativo - Jardín Isidorito - Jardín Isidoro's - Colegio Jacarandá - La Plata

La educación inclusiva – Una escuela para todos

 

El derecho a la educación inclusiva implica la posibilidad de que todos los niños, niñas y adolescentes, independiente de sus condiciones o diferencias aprendan juntos, es decir, aprender juntos es en el mismo lugar físico, en el mismo espacio, compartiendo los niños y adolescentes experiencias de vida, fortaleciendo el vinculo humano, la interacción social, para romper a través del intercambio personal las berreras sociales, considerando las diferencias individuales como otras tantas oportunidades para enriquecer la enseñanza de todos.

Así, la escuela común, entendiendo que las personas con discapacidad son parte de la diversidad y condición humana aceptara la diferencia, la compartirá y potenciara la dignidad de las personas. Así centrándose en el persona, y siendo capacitados en el modelo social de la discapacidad, todos los actores podrán hacer los “ajustes razonables” en virtud de las necesidades de cada persona, y constituirse en el apoyo de una escuela inclusiva; y así las familias podrán acompañar el proceso de cambio, los docentes y personal de la modalidad especial podrán constituirse en los apoyos que las personas con discapacidad pueden necesitar, pero no en la escuela especial sino en aquel lugar donde todos los alumnos estudien juntos.

El objetivo de la educación inclusiva no es, por lo tanto, homogenizar las diferencias, sino el reconocimiento de esas diferencias y la construcción del aula como comunidad para que se trabaje con esas diferencias, de forma que cada persona se sienta en algún sentido conectado con lo que se está haciendo en esa aula.

Por lo tanto, construir una escuela donde queden todos y donde todos tengan acceso al conocimiento y a la socialización; donde la diferencia sea un valor fundamental, donde esta se considere y se entienda sin discriminar; donde se acepten los limites como parte de la condición humana y se ponga énfasis en las fortalezas y en su potencial; donde se considere a todos los estudiantes como sujetos de derechos y se los respete como tales; donde se acepte la diversidad cultural y se trabaje en el marco de políticas interculturales; no puede menos que pensarse en el marco de la incertidumbre, pero no de la utopía.

Tenemos que saber que la incertidumbre es propia de la condición humana, que tenemos que asumirla, caminar por estos caminos y esperar lo inesperado.

Prepararse para pensar y construir una escuela para todos supone “esforzarse por pensar bien, es volverse capaces de elaborar y practicar estrategias de manera absolutamente conscientes. Esforzarse por pensar bien es practicar un pensamientos que se desvele sin cesar por contextualizar y totalizar las informaciones y los conocimientos, que se aplique sin cesar a la lucha contra el error y la mentira, lo que nos lleva, al mismo tiempo al problema de la CABEZA BIEN PUESTA” , en este caso los agentes educativos.

Una “cabeza bien puesta” que mas que acumular saberes cristalizados y atomizados, contenga principios organizadores que posibiliten interrelacionar los saberes, darle sentido y dudar de ellos, y puedan disponer a los agentes educativos hacia una actitud crítica y de cambio como mejora. Una “cabeza bien puesta” que lleve a los docentes a pensar y plantear políticas institucionales que se apoyen en las disposiciones legales (vigentes) que promueven el derecho a la educación para todos, y que comprendan cabalmente esta expresión.

Se trata de una educación de calidad y para todos “iguales”. Unas comillas que solo procuran señalar a la igualdad como una idea madre pero borrando la ilusión de completad; pensarla como un “norte” sin desconocer las diferencias(culturales,sociales, etc.), las barreras (conocimientos, etc.) y los limites (sensoriales, síndromes, etc.)que tengan los estudiantes.

Pero que tampoco se consideren a estas como falta o déficit y se ponga el énfasis en ello; sino reconocerlas, hacernos cargo y potenciar al máximo las fortalezas de cada uno para alcanzar una educación de calidad con el máximo de significatividad posible.

UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS, DONDE LA LÓGICA DE LA FRONTERA (QUE SEPARA, EXCLUYE Y DISCRIMINA)

sea abolida, y se trabaje desde la lógica de la accesibilidad.

Nos referimos a lógicas de movilidad, o percepción, o comprensión, o comunicación, entre otras. Propiciamos la construcción de aquellos andamiajes que alientan experiencias explorativas y de apropiación según las lógicas propias de cada niño, las que podrán ser, a su vez, participativas.

Ello sin duda dependerá de la creatividad de los docentes y profesionales de apoyo desde equipos interdisciplinarios. Pero por sobre todo, dependerá de la mirada y actitud del docente respecto de cada uno de sus alumnos. Si su mirada puede comprender lógicas de comportamientos diferentes, encontrara estrategias para abrir camino en lo aparentemente inabordable.

Impulsamos la presencia de conformaciones especiales que inviten a ser exploradas, en (y con) las cuales los niños puedan experimentar e involucrarse. Formas básicas, sencillas, abiertas y positivas. Este nivel de generalidad no refiere a tamaños, escalas, ni edades. Tampoco refiere a diseños especiales ni a ajustes razonables. A mayor heterogeneidad y simpleza propositiva, mayor potencialidad en el abordaje y uso por parte de niños con o sin problemas de desarrollo, cualquiera fueran estos últimos.

Los niños en un proceso de creciente apropiación y enriquecimiento (perceptual, afectivo, subjetivo, físico) exploran espacios y también conductas. Son empericas por naturaleza. Se generan dinámicas de interacción entre ellos y su entorno. En ellos, el espacio y los objetos son generadores de estrategias de pensamiento y acción, e inciden íntimamente en la construcción de su subjetividad.

La construcción del propio esquema corporal, es decir, la imagen inconsciente que tiene de su propio cuerpo, como el desarrollo de destrezas, son algunas de las manifestaciones de dichas interacciones.

De esta manera, los niños pueden apropiarse de los espacios de mil maneras, y con enorme diversidad en cuanto a destrezas y creatividad. Lo funcional, mas allá de posibilitar esto último, debe asegurar el uso para el cual fue concebido: los ingresos, acceder; las circulaciones, circular; los lugares de uso, contar con las características propias de las actividades a desarrollar en ellos.

El diseño inclusivo es, necesariamente, ergonómico, es decir, toma en cuenta las características de los usuarios. Se trata de diseños que, cuentan con ciertas características básicas, lo más abarcativas posible de la diversidad antropométrica y funcional de potenciales usuarios.

A su vez, se requiere de una respuesta contextual y personalizada, centrada en cada usuario real. Ambos tipos de diseño, el básico abarcativo, y el personalizado, son conocidos respectivamente como “diseño universal” y “ajustes razonables”. Entre ambos debe haber una permanente retroalimentación. Las pautas de diseño universal se encuentran en constante evolución, y requieren por tanto de una mirada alerta, respecto de la real satisfacción de las necesidades de los usuarios concretos.

A medida que el diseño universal resuelve mejor los requerimientos de colectivos cada vez más amplios, los ajustes razonables son necesarios en menos situaciones o en situaciones más acotadas. Ello no significa que las respuestas dejen de tomar en cuenta al usuario concreto, sino que habrá gradualmente menos desajustes entre lo que se construye y lo que cada usuario requiere.

Por lo tanto asumimos a los ámbitos escolares como el habitad en el cual los niños se apropian de múltiples saberes mediante una construcción compartida y colectiva de los conocimientos.

Somos conscientes de que la inclusión no puede depender de la voluntad de los directivos y de los docentes; de que se hace imprescindible un cambio en muchos de los paradigmas que sostienen las escuelas de hoy en nuestro país; y que para que esto ocurra es el propio ESTADO el que debe tomar nota de sus obligaciones. Quedando hoy en evidencia que nos hay políticas educativas que marquen con claridad el camino hacia una educación inclusiva.

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Es en este contexto que el abordaje de la educación inclusiva se nos presenta como un derecho FUNDAMENTAL, que no solo nos exige velar por su respeto sino, que nos interpela en relación a la sociedad que queremos, a las personas que somos, y por ende, a la difícil tarea de vivir juntos en un mismo mundo, en una misma comunidad, y en una misma aula.

La tarea de enseñar todo a todos, resulta difícil pero es ineludible si lo que se pretende es construir una sociedad más justa en donde palabras como: igualdad, respeto, dignidad, vocación y expresión hagan a un lado su contenido retorico y se liguen definitivamente al hacer escolar más que por su enunciación porque son parte insoslayable de la experiencia escolar.

Pretendemos aportar al acto de educar el sentido de la experiencia, entendida como algo que va mas allá de la enseñanza de contenidos; y que nos involucra a todos y cada uno para que no solo las personas con discapacidad puedan ofrecer aquello que les es posible en términos de producción personal, sino que todos puedan aportar a la sociedad y a su contexto para poder construir juntos el sentido de la inclusión.

Imaginen quienes no tiene un hijo con discapacidad, y los que sí, recuerden sus experiencias: esta historia transcurre en el nivel inicial, dejamos a nuestro hijo con el temor que implica que no habla, pero con la tranquilidad de que cada señal de crecimiento es festejada por sus compañeritos.

Entre ellos algunos lo protegen, otros lo acompañan y hasta quienes ofician de intérpretes. Aprende juegos, pautas y normas. Sonríe cuando lo desea, demuestra lo que quiere con gestos, y así se comunica con su maestra y compañeros…puede aprender y lo está logrando. Tiene su lugar, su escuela, tiene su nombre, una vida que le es propia y una historia compartida con otros actores sociales…..

…..hagámoslo realidad siempre, brindando las oportunidades a los largo de toda su escolaridad…que ellos se hacen cargo del resto,

Una persona con discapacidad no es menos persona, por el contrario, es mas persona, porque se transforma en el modelo de la superación del hombre de sus propias barreras, para potenciar aquellos aspectos y valores que lo transformaron en ciudadano pleno, independiente e integrado al cuerpo social.

Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad
Ley 26.378
Artículo 24: Educación:

 

1. Los estados partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación. Con miras a hacer efectivo este derecho sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, los estados partes aseguran un sistema de educación inclusivo a todos los niveles así como la enseñanza a los largo de la vida, con miras a:

a) Desarrollar plenamente el potencial humano y le sentido de la dignidad y la autoestima y reforzar el respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales y la diversidad humana.

b) Desarrollar al máximo la personalidad, los talentos y la creatividad de las personas con discapacidad, así como sus aptitudes mentales y físicas.

c) Hacer posible que las personas con discapacidad participen de manera efectiva en una sociedad libre.

2. Al hacer efectivo este derecho, los estados partes aseguraran que:

a) Las personas con discapacidad no queden excluidas del sistema general de educación por motivos de discapacidad, y que los niños y las niñas con discapacidad no queden excluidos de la enseñanza primaria gratuita y obligatoria ni de la enseñanza secundaria por motivos de discapacidad.

b) Las personas con discapacidad puedan acceder a un educación primaria y secundaria inclusiva, de calidad, y gratuita, en igualdad de condiciones con las demás, en la comunidad en que vivan.

c) Se hagan ajustes razonables en función de las necesidades individuales.

d) Se preste el apoyo necesario a las personas con discapacidad, en el marco del sistema general de educación, para facilitar su formación efectiva.

e) Se faciliten medidas de apoyo personalizadas y efectivas en entornos que fomenten al máximo el desarrollo aceda mico y social, de conformidad con el objetivo de la plena inclusión.

3. Los estados partes brindaran a las personas con discapacidad la posibilidad de aprender habilidades para le vida y desarrollo social, a fin de propiciar su participación plena y en igualdad de condiciones en la educación y como miembros de la comunidad. A este fin, los estados partes adoptaran medidas pertinentes, entre ellas:

a) Facilitar el aprendizaje del Braille, la escritura alternativa, otros modos, medios y formatos de comunicación aumentativos o alternativos y habilidades de orientación y de movilidad, así como la tutoría y en apoyo entre partes.

b) Facilitar el aprendizaje de la lengua de señas y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas.

c) Asegurar que la educación de las personas, y en particular los niños y niñas ciegos, sordos o sordo ciegos se imparta en los lenguajes y los modos y los medios de comunicación más apropiados para cada persona y en entornos que permitan alcanzar su máximo desarrollo académico y social.

4. A fin de contribuir a hacer efectivo este derecho, los estados partes adoptaran medidas pertinentes para emplear a maestros, incluidos maestros con discapacidad, que estén cualificados en lengua de señas o Braille y para formar a profesionales y personal que trabajen en todos los niveles educativos. Esa formación incluirá la toma de conciencia sobre la discapacidad y el uso de modos, medios y formatos de comunicación aumentativos y alternativos apropiados, y de técnicas y materiales educativos para apoyar a las personas con discapacidad.

5. Los estados partes aseguraran que las personas con discapacidad tengan acceso general a la educación superior, la formación profesional, la educación para adultos y el aprendizaje durante toda la vida sin discriminación y en igualdad de condiciones con las demás. A tal fin, los estados partes aseguraran que se realicen los ajustes razonables para las personas con discapacidad