Los valores-Espacio Educativo - Jardín Isidorito - Jardín Isidoro's - Colegio Jacarandá - La Plata

Los Valores

 

El debate pedagógico de los últimos años sobre las finalidades de la educación, ha considerado la urgente necesidad de incorporar en el currículo escolar la formación y práctica en valores. Tal proposición se ha argumentado en la imperiosa contribución que las instituciones educativas deben dar a la problemática social, en la cual los derechos y prácticas de convivencia fundadas en el respeto y la equidad, se yerguen únicamente como buenos propósitos.

Formar en valores conlleva un conjunto de prácticas y contenidos éticos y filosóficos que dan cuenta de modelos de relación entre individuos que interactúan y participan en un espacio social determinado.

Desde esta perspectiva, el Colegio Jacarandá toma la formación en valores como un ejercicio permanente de concreción en la cotidianeidad de la “sociedad que queremos”. Educar en valores tiene que ver, por tanto, con aquel tipo de aprendizaje humano que permite apreciar valores, es decir, incorporar prácticas y actitudes que den paso al cumplimiento de derechos y responsabilidades de las personas. En otro sentido, que favorezcan la construcción y profundización de la democracia.

A nuestro criterio, dos son los obstáculos que enfrentamos en nuestra propuesta de formación en valores para contribuir a democratizar la esfera de la vida privada y cotidiana de las personas: el no reconocimiento del otro como igual y diferente y la no aceptación de la norma como reguladora de la convivencia social.

Por eso consideramos como miembros de esta institución la creación de espacios educativos que estimulen el ejercicio de relaciones de convivencia basadas en el “respeto al otro” y en la construcción colectiva de normas

Al respecto, la norma que verdaderamente está interiorizada, no solamente enseña lo que hay que hacer sino también por qué hay que hacerlo. En ese momento, la construcción colectiva de normas adquiere un sentido pedagógico.

Tamaño propósito demanda necesariamente la generación de un clima institucional que estime la individualidad, respete las diferencias y forje identidad generacional, como pilares para la construcción de la democracia.

A nuestro parecer, los ámbitos temáticos que deben constituir los ejes de organización de una propuesta de formación en valores son los siguientes:

  •  importancia de la individualidad y desarrollo de la autoestima;
  •  respeto por las diferencias, equidad de género y valoración de la identidad generacional. Dichos ámbitos temáticos se fundamentan en una triple perspectiva:
  •  Acercar al niño y al joven a su propia complejidad y potencialidad individual y generacional;
  •  valorar tal potencialidad a partir de un tratamiento metodológico que incorpore al niño y al joven como sujeto con derechos y responsabilidades, y
    forjar valores de respeto a la individualidad, la diferencia, la diversidad y la identidad generacional, a partir de espacios concretos de participación y de estrategias pedagógicas que problematicen hechos concretos y estimulen en los estudiantes la reflexión sobre sus propias manifestaciones, responsabilidades, deseos y propuestas.

Consideramos que tanto los procesos curriculares en el aula como las vivencias cotidianas al interior de la institución, deben articularse para lograr una educación en práctica de valores, más allá de la mera reflexión discursiva y generalizada sobre su importancia. Desde esta perspectiva, nuestro Proyecto Educativo Institucional define estrategias y mecanismos que garanticen la consecución de principios que, a nuestro entender, constituyen los claves para la formación en valores, de cara a la construcción de la democracia y la participación. Algunos de dichos principios son los siguientes:

Respecto a normas institucionales y participación:
  •  La construcción colectiva de normas entre maestros, alumnos, directivos y padres de familia, fortalece la actitud de cumplimiento frente a éstas.
  •  Los niños y jóvenes requieren participar en distintos niveles y ámbitos de decisión y responsabilidad. Tal ejercicio de participación forja valores éticos y ciudadanos. La participación tiene un carácter progresivo, de acuerdo a las condiciones de madurez del niño y el joven.
  •  Las instancias de decisión deben integrarse con equidad de género.
En cuanto relaciones entre actores y transparencia:
  •  La formación de valores es el propósito sustancial de la resolución de conflictos. Cuando se los resuelve sin atender a dicho propósito, se generan prácticas más cercanas al anti-valor.
  •  La práctica pedagógica en aula es el espacio fundamental de valoración de las diferencias físicas, actitudinales, de pensamiento y cultura de los estudiantes.
  •  El espacio físico de la institución debe ser utilizado para promover igualdad de oportunidades y sentido de co-responsabilidad.
  •  Mejorar la calidad de la educación requiere de procedimientos transparentes en procesos de evaluación y toma de decisiones.

Estrategias de un proyecto educativo fundado en valores

Nuestro Proyecto Educativo Institucional, además de principios, define las estrategias y sus mecanismos de implantación para consolidar un clima institucional adecuado para la formación en valores. A nuestro juicio, las estrategias que define la institución como indicadores son las siguientes:

Ámbitos de estrategia:

Ejemplos de indicadores de clima institucional en el aula

Organización institucional y participación de actores.

a. El maestro genera consensos con los alumnos sobre las actividades de aprendizaje que se instrumentan.
b. El curso tiene una directiva elegida democráticamente, que rinde cuentas y asume críticas.
c. Los alumnos participan en procesos de autoevaluación disciplinaria.

Definición y aplicación de normas.

a. Los alumnos participan en la definición de normas de relación, de cumplimiento de tareas y de autoevaluación académica, de acuerdo a sus condiciones etéreas.
b. El incumplimiento de normas genera sanciones previamente establecidas.
c. El maestro cumple con las normas que rigen en la institución.
d. Las normas y prácticas de relaciones en el aula valoran las diferencias que existen entre unos y otros.
e. Las sanciones no atentan contra la autoestima de los alumnos.

Toma de decisiones y resolución de conflictos.

a. Los maestros resuelven conflictos de acuerdo a normas establecidas y al carácter formativo de asumir consecuencias. Hay mediación de conflictos.
b. Los alumnos aprenden a resolver conflictos respetando los derechos de toda persona. Asumen positivamente la importancia de cumplir las normas.
c. Las evaluaciones académicas expresan lo que realmente saben los alumnos.

Transparencia y difusión de resultados

a. El aula es un espacio que estimula la consecución de logros establecidos. Los estudiantes tienen conciencia de los resultados que logran.
b. Ámbitos de estrategia Ejemplos de indicadores de clima institucional fuera del aula

Organización institucional y participación de actores.

a. En las instancias de dirección institucional tienen espacios de participación los alumnos y padres de familia.
b. En las instancias de dirección institucional hay participación equitativa de género.

Definición y aplicación de normas.

a. Las normas que define la institución no atentan contra las expresiones particulares y culturales de los jóvenes.
b. La institución revisa y evalúa con frecuencia el sentido de sus normas y reglamentos.

Toma de decisiones y resolución de conflictos.

a. El uso de los espacios físicos de la institución propicia equidad de género.
b. Maestros, directivos y alumnos aprenden a resolver conflictos sin apelar a condiciones jerárquicas.
c. El diálogo suplanta a cualquier forma de maltrato.

Transparencia y difusión de logros

a. La institución difunde resultados académicos de inicio y finalización del período escolar, entre sus alumnos y padres de familia.
b. Las decisiones institucionales sobre los docentes se toman de acuerdo a logros visibles de aprendizaje.

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La construcción y formación en valores desde los referentes consustanciales al joven: su yo, su sexualidad, sus diferencias y manifestaciones generacionales, permite que dicha construcción se enriquezca y encarne en la propia dinámica de los jóvenes, en forma de respuestas a sus preocupaciones fundamentales.

Entendemos la formación en valores como aprender a convivir y reconocerse a sí mismo y al “otro” como portador derechos y responsabilidades y a interiorizar la importancia del cumplimiento de la norma como reguladora de la vida democrática. Tal aprendizaje es la construcción individual y social de un proyecto de vida y de comportamiento ético y ciudadano.

Todo proyecto de formación en valores requiere de un esfuerzo honesto y creativo de maestros, alumnos y padres de familia por revisar las prácticas institucionales, su estructura, organización y procedimientos, y ponerlos al servicio de la práctica de valores.

No bastan las palabras breves con que suelen iniciarse los minutos cívicos, no basta la retórica de corte moral con las que solemos cansar a los estudiantes. Es necesario cambiar las instituciones, volverlas forjadoras de participación, de respeto y de valoración por toda expresión de identidad y diferencias individuales y grupales. Volverlas, en suma, generadoras de un clima que posibilite el ejercicio de valores en lo cotidiano, en las aulas, los patios, en las instancias de decisión.

Es nuestro objetivo como Institución educativa transformar espacios protectores de derechos y responsabilidades de niños, jóvenes, maestros y padres de familia.